Un empresario compra el automóvil que se uso en las películas Thunderball o Goldfinger

Un empresario suizo adquirió, por 1.9 millones de dólares, uno de los automóviles más célebres del mundo, el Aston Martin DB5 cupé que condujo en el cine el espía James Bond en 1965, en una subasta en Phoenix, Arizona.

El empresario de 45 años que no ha sido identificado, pujó por teléfono representado por su amigo y vendedor de automóviles Beat Roos, residente en Berna, al igual que el nuevo propietario.

El comprador anónimo posee cerca de una docena de vehículos, incluidos otros Aston Martin y Porsche clásicos.

Los organizadores de la subasta, la firma especializada en vehículos clásicos RM Auctions, calculaban que el automóvil podría lograr entre 1.5 y 2.5 millones de dólares.

Junto al vehículo, conducido por el actor Sean Connery en su papel de James Bond en películas como Thunderball o Goldfinger, se subastaron otros automóviles clásicos, como un Cadillac de 1928 que perteneció al gángster Al Capone, que alcanzó un precio de 565 mil dólares.

Ambos automóviles se encontraban hasta ahora en el Museo del Vehículo de las Montañas Smoky, en Tennessee.

El Aston Martin cuenta con numerosos artilugios instalados especialmente para James Bond, como armas de fuego Browning del calibre .30 en el frente, cortadores de neumáticos en las ruedas o un escáner de radar en un espejo lateral.

Originalmente también contaba con un asiento eyector del pasajero - y panel corredizo en el techo, claro - aunque desde entonces ha sido sustituido por un asiento normal.

EFE