El presidente George Bush, ha dicho que alrededor de 30.000 ciudadanos iraquíes han muerto desde el inicio de la invasión por Estados Unidos en marzo del 2003.

El presidente hizo estas declaraciones durante su tercer discurso sobre la estrategia que se está llevando a cabo en Irak en el curso de un mes. En el conflicto han perdido la vida más de 2.000 militares estadounidenses y otros 15.000 han resultado heridos.
De momento Bush no tiene preparada ninguna retirada. Para los EEUU, "Irak es el frente central de la guerra contra el terrorismo". "Necesitamos más sacrificio, más tiempo y más determinación para la batalla".
"Él cree que si controla el país podrán derrocar a todos los Gobiernos moderados en la zona para establecer un imperio islamista radical que se extienda desde Indonesia hasta España".

Y subrayó que "el 2005 será recordado como un momento crucial en la historia de Irak, en la historia de Oriente Medio y en la historia de la democracia".

Esta es la primera vez que Bush difunde en público un cálculo de bajas iraquíes durante la guerra y la ocupación, luego de que varias organizaciones humanitarias y ong denunciaran que el gobierno norteamericano no lleva una cuenta seria de los muertos.

Descenso en popularidad

Bush está en su punto más bajo de popularidad entre sus conciudadanos. Desde hace meses distintos sectores piden que se inicie la retirada gradual de Irak. Bush continúa en su necedad y no cree que está sea la solución al conflicto.